Mi pijama sigue oliendo a ti.
Busco con calma,
recreándome en la búsqueda,
las montañas de calcetines de colores
que me dejaste escondidos
en el amasijo de sábanas.
Y busco tu olor
entre las cuatro esquinas enormes
de mi cama,
en el tacto suave de mi almohada
que aún late a tu compas.
Hace nada estabas aquí tumbada
junto a mi,
con la espalda desnuda aún dormida
y los rayos del sol
tatuándote mensajes de luz .
Yo dibujando formas imposibles
uniendo los lunares de tu cuerpo
y escribiéndote poemas enteros
con los dedos mecanografiando torpemente
tu piel.
Un poema decía:
Eres la niña lunar,
tan maravillosa que es imposible
que seas humana,
tan increíble
que seguro que viniste de lejos
de otro planeta
de otra galaxia
de tu propio satélite
un astro entero para ti sola,
como la principita que eres.
Y te trajiste contigo
pequeños trozos de tu planeta
pegados por el cuerpo
para acordarte de tu tierra,
para que yo juegue los domingos,
mientras aún duermes,
a dibujarte corazones mal hechos
en la espalda,
y pájaros sin alas
en el vientre,
y pirámides egipcias
en el cuello.
Para que te escriba poemas sin tinta
que se desvanecen a cada respiración tuya,
poemas de muerte instantánea
sin trascendencia,
como estos domingos de sol.
Porque viniste de tan lejos,
niña lunar,
solo para hacerme feliz,
para despertarnos juntos
todas las mañanas
quitándonos los legañas
Tú a mí
Y yo a ti.
Todo eso decía uno de los poemas
que escribí por todo tu cuerpo,
hasta que te giraste
y se cayeron por la cama
todas las letras invisibles,
quedando las sábanas llenas de
aes, y erres y jotas
y de eles que se me clavaran esta noche
en la espalda
y también por eso
me acordaré de ti.
Te giraste
y me miraste con los ojos aún medio cerrados,
la sonrisa clara como el día
“me has hecho cosquillas”
“lo siento”
“No importa. De hecho me gusta
despertarme así”
“A mi me gusta despertarme a tu lado,
me da igual como”
“A eso me refería”
Y la niña lunar me coge del cuello
y me besa dulcemente
y me traslada a otro mundo,
a su mundo,
a su luna,
donde los domingos hace sol
y ella y yo
dormimos siempre juntos.
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1 comentario:
Me encanta.
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