martes, 27 de abril de 2010

outsiders

…pero los OUTSIDERS son mucho más fascinantes porque son unos acabados de la vida teniendo capacidad para cambiar el mundo, unos incomprendidos cuya mayor seña de identidad es que no les importa serlo. "¿Triunfar, explotar mis habilidades? ¿Para qué?", el éxito no tiene ningún sentido…


Siempre fuimos outsiders,

poetas salvajes y obscenos al principio

dulces yonkis después.

Escribí poesía basura de amor

hasta los 17 años,

luego todo se transformó

en una espiral imposible

mezcla de pop independiente

y cocaína adulterada.

Acumulábamos teléfonos de dealers colombianos

y los quemábamos uno a uno

cualquier domingo por la mañana

“pinche boludo, ¿estás loco?

¿sabés que horas son?”

click.

Otro que colgó.

La política es para los piojosos

para los pobres y los muy ricos,

para los que no saben vestir

y no conocen a Ian Curtis.

La política no es para nosotros,

elegantes jóvenes underground

que vivimos en un pueblo de 3000 habitantes

como si perteneciésemos a la Factoría

de Warhol,

que vemos las iglesias antiquísimas

como rascacielos de la Gran Manzana.

Siempre fuimos farsantes

pero vivíamos la farsa con respeto

creyéndonos cada palabra,

cada nota distorsionada de guitarras

ajenas.

Bellos timadores

siempre al margen,

siempre escondidos en un rincón oscuro

ajenos a las miradas extrañas,

indiferentes al sol de mediodía

temerosos del silencio infinito.

Al final todo acabó.

Volvimos a ser seres útiles

sin ojeras,

dormimos de nuevo sin dificultad a

horas razonables.

Ya no soñamos

o lo hacemos con cosas aburridas

que no merecen ni contarse.

Se acabó el vino portugués

y las setas holandesas

criadas con mimo.

Los outsiders prometimos seguir juntos,

vivir juntos,

evidentemente morir juntos.

Pero todos claudicamos,

uno a uno,

en silencio, no hubo disputas.

Simplemente se pudrió

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=Kv9iqcRkMk8