…pero los OUTSIDERS son mucho más fascinantes porque son unos acabados de la vida teniendo capacidad para cambiar el mundo, unos incomprendidos cuya mayor seña de identidad es que no les importa serlo. "¿Triunfar, explotar mis habilidades? ¿Para qué?", el éxito no tiene ningún sentido…
Siempre fuimos outsiders,
poetas salvajes y obscenos al principio
dulces yonkis después.
Escribí poesía basura de amor
hasta los 17 años,
luego todo se transformó
en una espiral imposible
mezcla de pop independiente
y cocaína adulterada.
Acumulábamos teléfonos de dealers colombianos
y los quemábamos uno a uno
cualquier domingo por la mañana
“pinche boludo, ¿estás loco?
¿sabés que horas son?”
click.
Otro que colgó.
La política es para los piojosos
para los pobres y los muy ricos,
para los que no saben vestir
y no conocen a Ian Curtis.
La política no es para nosotros,
elegantes jóvenes underground
que vivimos en un pueblo de 3000 habitantes
como si perteneciésemos a la Factoría
de Warhol,
que vemos las iglesias antiquísimas
como rascacielos de la Gran Manzana.
Siempre fuimos farsantes
pero vivíamos la farsa con respeto
creyéndonos cada palabra,
cada nota distorsionada de guitarras
ajenas.
Bellos timadores
siempre al margen,
siempre escondidos en un rincón oscuro
ajenos a las miradas extrañas,
indiferentes al sol de mediodía
temerosos del silencio infinito.
Al final todo acabó.
Volvimos a ser seres útiles
sin ojeras,
dormimos de nuevo sin dificultad a
horas razonables.
Ya no soñamos
o lo hacemos con cosas aburridas
que no merecen ni contarse.
Se acabó el vino portugués
y las setas holandesas
criadas con mimo.
Los outsiders prometimos seguir juntos,
vivir juntos,
evidentemente morir juntos.
Pero todos claudicamos,
uno a uno,
en silencio, no hubo disputas.

1 comentario:
http://www.youtube.com/watch?v=Kv9iqcRkMk8
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