miércoles, 12 de noviembre de 2008

Pavada Nº 1

Definición: según la RAE tenemos dos definiciones posibles para pavada
1. Manada de pavos
2. Juego de niños

Pero yo le puse este nombre por la acepción argentina de la palabra. En Argentina se usa pavada para referirse a una tontería o a algo con poco valor.

pavada nº 1

con un hámster paranoico y una música que te mete la guitarra por cualquier parte de tu oído. con estas ganas insoportables de que estés a mi lado, de que amanezcas está mañana conmigo pero sólo esta mañana y algunas parecidas, todas las mañanas sería excesivo, cariño (ya lo sé, egoísmo puro y duro) con esta persecución de la cabeza tras el tiempo y casi siempre viceversa. con el sueño, coño que son las siete de la mañana y parece que el día va a ser soleado y eso no le suele sentar bien a mis dedos sobres las teclas y por lo tanto esto no debe ser muy bueno o por lo menos debe ser muy soleado.
pero es que son tan depravadas las ganas de tener tu piel aquí cerca y es a la vez tan angustiosa la idea de que enseguida me cansaría de tu piel ahora mismo, de que me dormiría rápidamente con tu pelo haciéndome cosquillas en la nariz y yo cagándome en todo a cada estornudo. pero ahora mismo te busco entre la duermevela en la que me encuentro sumergido, entre el mundo del hámster que revuelve la comida ansioso y el tipo que escribe tan rápido que no atina con ninguna palabra, porque ya lo sabes no soy bueno con las teclas.
imagina la estampa: el hámster ajeno a todo, desordenando sus pipas y su jaula en un rincón, el tipo despeinado y con cara de tonto tumbado en la cama en calzoncillos, helado de frío pero en calzoncillos, algo que parece Bob Dylan sonando quedamente por el equipo, y el tipo que habla con el hámster echándote mucho en falta, y no es ni menospreciar al hámster ni menospreciarte a ti, simplemente es lo que hay.
y cualquier día doy la sorpresa y gano uno de esos premios literarios tan importantes que hay en nuestro país y la gente me mira de otra manera por la calle o me da por aprender a tocar la guitarra y os doy en la boca a todos; estoy buscando el talento pero entre las teclas no creo que lo encuentre y menos cuando hace sol, no hay huevos para desayunar, el periódico aún no ha llegado y es, nada más y nada menos, que tres de enero del 2000. no me digas que no acojona.

es la aprensión (se escribe aprensión? bueno da igual) que me sacude el pecho a cada respingo, como una certeza de que algo no marcha bien en tu desayuno o en mi almohada o en un lugar tan cercano que no puede pasarnos desapercibido. yo sigo hablando con el hámster, intercambiándonos la personalidad por momentos: yo buscando tu rastro por los rincones de mi jaula y el bebiendo café con el mando de la televisión echando humo. es un buen tipo el hámster, pero ni siquiera es mío aunque es más mío que de nadie y yo soy tan él como cualquier roedor que se tercie. pero querida, no me hagas mucho caso porque tengo tantas ganas de ti que no se ni lo que me digo, que locura ¡un hámster que habla! no se que me pasa. es tu ausencia eterna y es también que hoy he empezado un diario, que seguro me dura una semana no más porque me conozco y conozco mis hábitos y recuerdo lo que me pasa, para que coño iba a querer un diario entonces?
pero, querida, son las 12 de la mañana y llevo ya demasiado tiempo despierto, aunque no cambia mucho de otro día. y es que he leído a Cortazar nada más despertarme y parece que fue hace años que lo leí, y parece también que ayer hablé con Cervantes pero que Cortazar vivió hace siglos. no es extraño? bueno son las 12 de la mañana, al final si había huevos, el periódico muy escaso y, si querida, sigue siendo 3 de enero del 2000 por difícil y horripilante que parezca.

aunque en el calendario, en los relojes, en los periódicos, el el telediario y hasta en la carta de ajuste ponga que es 4 de enero yo estoy seguro que es 3, que aún no ha pasado un día, que el desayuno a base de huevos fritos, zumo y cigarrillos light aún está digiriéndose en mi estomago. y lo se porque tu pelo no a a aparecido por aquí. el hámster se queja con razón, querida, no nos haces caso ni a él ni a él (porqué yo tampoco importo mucho) pero un poco de tu pubis por aquí está noche no estaría mal, un poco de jadeos contenidos y de sudores amarillos no estaría mal está noche. de echo creo que nunca estaría mal eso, pero sólo eso. por qué te empeñas siempre en el desayuno en la cama, en las flores recién cortadas y en besos y más besos y siempre besos (y sus correspondientes vavas (es con v o con b? da igual))? ha quedado bien los dos paréntesis y luego la interrogación, al final va a resultar que eres mi musa y yo despreciando tus besos y yo sin saber aún que estoy enamorado de ti hasta el punto de escribir dos paréntesis seguidos y un signo de interrogación a continuación. es que eres maravillosa cariño, sobre todo cuando no estas, porque me dejas escribir y lo hago bien, no creas que todos mis relatos hablan de felaciones. este no, aunque pensándolo bien no estaría mal esta noche ....
bueno querida parece ser que esto va a llegar a algún sitio. seguramente acabe manchado de semen o de café, que viene a ser lo mismo en nuestro caso porque tu bebes tanto de uno como de otro. no te enfades cariño.
la verdad es que se me da mejor escribir con Bowie en la radio que con Dylan, y yo se, y tu también querida, que las comparaciones son odiosas y en este caso es imposible: Bowie es Bowie y DYLAN es DYLAN. también está mejor que el hámster este calladito en su jaula, porque empieza con su monólogo sobre Sartre y el existencialismo y al final, de tanta nausea, echa todas las pipas que le das tu con tanto mimo. pero bueno, se está bien así: mi cigarrillo, mis ganas de ti, el hámster callado, música desconocida en la radio y la cama sin hacer. al final el día no ha estado mal y no te empeñes en que es cuatro de enero, querida, porque no. sigue siendo tresdeenerodeldosmil, y sospecho que el calendario va a quedarse ahí mucho tiempo.

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