sábado, 25 de octubre de 2008

Malos días

escribo desde aquí, desde el púlpito de los olvidados, de la generación ineXistente. escribo desde el mas absoluto desconocimiento de la palabra vida, de sus significados, de sus sinónimos, de sus rincones. escribo con la absoluta certeza de la proximidad, del amor por los antónimos, por las palabras negadas y contrarias, desde el golpe en la cara y la respuesta soplando en el viento.
escribo desde el rumor de tripas que conduce a la desesperación que conduce a la muerte o a un alcoholismo prematuro. escribo desde la hache intercalada, y las mayúsculas machacadas, y la z con voz y voto. escribo porque es la forma mas limpia de vomitar, porque no mancha, porque daña sin disparar, porque despierta sin cubos de agua, porque quita resacas sin alka seltzer.
escribo porque no tengo mas remedio, porque es tan inevitable como la propia vida, y como el mismo fin de la misma. porque dentro de mi las cosas no se desarrollan como fuera, porque soy pretencioso. escribo desde la mas absoluta falta de talento, desde la valentía del anonimato, desde el seudónimo colgado en la solapa, desde la enfermedad inexistente y ansiada.
escribo desde el convencimiento de que hubo otros antes que yo, otros que tenían un rumor de tripas parecido. por aislarme del fango, por revolcarme un poco en las fangosas palabras, desde la madurez que no llega, desde un siglo que se acaba y nadie quiere mirar atrás ni hacerse responsable.
escribo porque no se hacer otra cosa, porque la poesía es cerebro y vida, porque las entrañas se me caen en las hojas en blanco, porque el diccionario no sabe mas que yo, porque los libros hablan a voces....

escribo porque ella ya no está (y nunca va a regresar)

No hay comentarios: